





























Palma es un sueño hecho realidad. Soñaba con conocer y aquí estoy. Llegué hoy procedente de Madrid en un vuelo corto. Mallorca es una isla en el mediterráneo frente a Valencia y Barcelona. Palma es la capital.
¿Por qué venir a Palma? Simplemente para visitar a Iván, un amigo que conocí mientras yo era estudiante en Sevilla y hemos conservado la amistad en el tiempo y la distancia.
Hoy él fue por mí al aeropuerto y, tras instalarme, inmediatamente salimos a dar mis primeros pasos en la ciudad y nos dirigimos al centro histórico donde fui viendo los hermosos edificios antiguos, muchos con balcones aún con cristales antiguos, de esos que no tienen superficie lisa. Encuentro la ciudad parecida a Valencia.
Había olvidado cómo es Iván, que me hizo caminar cinco kilómetros y eso incluyó el lugar para comer, cómo suele decir «aquí cerca está» y caminas y caminas y caminas.
Luego comimos en un lugar cálido y limpio comida casera típica, acompañado de un tinto, de la que publicaré una nota especial.
Aquí se habla mallorquin pero entienden perfectamente el español. Me siento cansada pero contenta.