LOS MICHEL · SEVILLA · VIAJES

De cómo iniciaron su camino los Michel a México


El_Río_Guadalquivir_en_el_siglo_XVIII
Mapa del río Guadalquivir en el siglo XVIII

Puedo imaginar más de dos meses en barco, donde se depende del viento para avanzar, en temporada de huracanes en el Atlántico y no se me antoja para nada, de verdad. Juan y Diego Michel venían a las nuevas tierras en 1510, saliendo de Sevilla el 23 de agosto, un martes por cierto, posiblemente en una nao que era más grande que una carabela, como unos verdaderos aventureros, osados y valientes.
Este tipo de nave era oscura ya que la madera con la que se construían estaba cubierta de brea para protegerla, por lo que eran muy cálidas, agregando que carecían de sombras que protegieran a la tripulación. El barco se trasladó siguiendo la ruta del río Guadalquivir, para alcanzar el océano Atlántico en la Barra de Sanlúcar de Barrameda, luego tomó rumbo a Islas Canarias, en un viaje que duraba once días o más, CATALOGO DE PASAJEROSdependiendo del tiempo. Allí volvían a abastecerse, sobre todo de agua fresca, y ya entonces se dirigían a las islas del Caribe. Al principio podían comer carne, verduras y frutas, pero conforme avanzaban en el viaje, con el riesgo constante de los ciclones pero con viento a favor, ya sólo comían carne seca salada (tasajo), frutos secos y productos en salmuera como aceitunas, tal vez queso y vino, ya que el agua duraba salubre solamente alrededor de un mes. Las nao era dirigidas por una tripulación de entre 45 y 60 personas y sólo el capitán disponía de habitación, el resto tenían que encontrar un lugar, entre ellos los pasajeros, donde descansar y dormir, protegerse del sol, etc. El capitán dirigía la nave con mano dura para que no hubiera zafarranchos ¡ni siquiera se permitía maldecir!
Se hacía una segunda escala, después de un mes de viaje, en Dominica, donde bajaban del barco, descansaban, comían muy bien, se reabastecían de agua y podían seguir su camino y tal vez otro mes más para llegar a su destino, la isla La Española. Podemos imaginar el asombro de los pasajeros que pisaban por primera vez estas islas, al ver los maravillosos paisajes, arena blanca, agua cristalina, el aspecto de los indígenas, sencillos, semidesnudos, ingenuos, bajitos, de piel morena clara, sin vellos en la piel y, por el otro lado, los españoles después del viaje sin bañar, barbudos, con escorbuto, olorosos ¡no era un gran espectáculo! En estos primeros años no viajaban muchos pasajeros en los barcos, ya que apenas se empezaban a adaptar para ello y posiblemente eran sólo hombres.
Como lo señalé en la primer nota, ya se habían descubierto varias islas, entre ellas Cuba en la que encontraron resistencia. Nuestros personajes viajaban a Puerto Rico (o tal vez lo decidieron en La Española), ya que existen registros de que Juan Michel era residente en esta isla y que, incluso, fue Regidor en ella.

Imaginen entonces que pudieron llegar a esta isla en los primeros días de noviembre de 1510. Poco más de dos meses ya era suficiente para extrañar la familia, sobre todo la esposa que Diego Michel dejó en Portugal, Elvira Ordóñez a quién había dejado embarazada y sus hijos. Juan permanecía soltero.

Nao_Victoria
Nao Victoria

 

 

 

Nota: imágenes tomadas de Wikipedia.

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